HASTA AQUÍ POR AZAR

azar 2      La mayoría de vidas progresan merced a una red de imprevistos que determinan su deriva. Son en buena medida resultado del azar, una de las tres dimensiones, junto a vocación y circunstancias, que para Ortega y Gasset forman parte de cualquier biografía y, para comprobar su verosimilitud, me ha dado por recordar cómo, yo mismo, he llegado hasta aquí.azar 6

En la preadolescencia pensé en ser cura, pero Dios no se me apareció tras invocarlo a oscuras y antes del sueño repetidas veces para confirmarme lo acertado del propósito, de modo que pasé del más allá a inclinarme por la química, y si finalmente opté por la medicina fue tras visitar, a punto de terminar el bachillerato, la consulta de un par de galenos en Figueras, la ciudad de mi juventud, y observar la seguridad de que hacían gala los doctores Garre y Forment: su autoridad y el respeto con que se les escuchaba. Elegí la oncología como especialidad por ser la de quien era por entonces afamado vecino e hijo de una familia conocida de mi madre aunque, tras acabar los años de formación y abducido por las aventuras de los héroes que protagonizaban mis compulsivas lecturas desde antes de pisar la Facultad, Fawcett o Lope de Aguirre, nos embarcamos con mi hermano hacia Sudamérica con el propósito de vivir en la selva amazónica y montar allí un dispensario. Nuestras respectivas esposas quedaron aquí y se reunirían con nosotros una vez instalados.azar 5

Yo conocí a la que sería mi mujer, tras recuperarme de un tifus que me obligó a regresar al domicilio paterno y abandonar temporalmente la residencia de estudiantes en Barcelona. Al volver, un íntimo amigo y compañero de carrera nos presentó: “Estais hechos el uno para el otro”, aunque era/es mallorquina “Y en una isla no pienso ir a vivir ni loco -sentencié durante el noviazgo-; ¡Menudo agobio!”. azar 11Ya en Perú (ella y mi primer hijo aún en la Mallorca de nunca jamás), y tras saber en Lima sobre miembros de Sendero Luminoso, quizá los Andes con ellos, en pos de una revolución que en España terminó en fiasco, habría sido el nuevo escenario que suplantara el previsto, allá por Puerto Maldonado y junto al río Madre de Dios. Pero hubimos de regresar con urgencia a Cataluña debido a una enfermedad que terminó con nuestro padre pocas semanas después y, en los meses que siguieron, la adaptación a nuevos requerimientos terminó por anclarme en esta Mallorca que no pensaba pisar y en la que he seguido hasta la fecha, ejerciendo la profesión y escribiendo a falta de jaguares, de tribus con las que vivir y entre las que, seguramente, morir. Por todo ello creo también, con Ortega, que las velas dependen del viento y el patrón de la nave, cada uno en la propia, muchas veces sólo un sorprendido,  resignado o feliz mirón.

Acerca de Gustavo Catalán

Licenciado y Doctor en medicina. Especialista en oncología (cáncer de mama). Columnista de opinión, los domingos, en "Diario de Mallorca". Colaborador en la revista digital de Los Ángeles "Palabra abierta". Escritor. Blog: "Contar es vivir (te)" en: gustavocatalan.wordpress.com
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14 respuestas a HASTA AQUÍ POR AZAR

  1. drlopezvega dijo:

    ¡Joder, te da para un best seller de periplo amazónico! Con todo, ilustra que nada sucede conforme a un plan, desde luego no propio. Pudiera obedecer a un designio externo (¿los Hados, quizá?), pero no a la filigrana que dibuja nuestro cerebro para darse luego de bruces con la puta realidad.

    La cosa tiene su miga filosófica, porque en unos genera la angustia invencible de elaborar planes aún más obsesivamente ‘perfectos’. Creen -los pobres- que al segundo intento lograrán lo que no fue posible de primeras. Otros, sin embargo, a mi entender los más felices, aceptan una simple evidencia: el futuro es imprevisible; de hecho, como dice Loquillo, el futuro es una ilusión de la que no se debe hablar.

    Una hipótesis acerca de la infelicidad circundante es que nada parece jugoso ni suficiente. No se disfruta del Tour de Francia ganado HOY, sino que ya se está pensando en el SUGUIENTE, sin el cual, por lo visto, el de hoy es un fracaso. Es un absoluto despropósito. Es el fin de la eternidad.

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  2. Deduzco que ambos opinamos del futuro más o menos igual. Pese a proyectos y planes largamente meditados, cambia el viento y a otra cosa…

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  3. Pilar Bonilla dijo:

    Un recorrido vital el tuyo de novela!! cómo dice el Dr. López Vega. Créeme que parece que pocos retos te han faltado, y con lo que has relatado se demuestra cómo una vida rica y llena de experiencias, si el azar no lo impide, lleva al potencial que tú nos has demostrado.
    También se deduce de dónde procede tu lado creativo, y tu constante evolución. Jo, Gustavo, si escribieses tu autobiografía daría para un guion…y así otro reto que podrías plantearte. Maremeuaaaaaa me he quedado clavada.

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  4. No se me ocurriría pormenorizar… Sólo daría para pasar página mientras se comentaba, como sucede en muchos programas: “¿No habrá nada más?”. Y es que cualquiera, de escribir de su vida e interrogantes, pero con sinceridad, podría convertirse en protagonista de novela, ¿no crees?

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    • Pilar Bonilla dijo:

      Lo creo por supuesto, aunque reconocerás que el haber tenido ese propósito de iros a Sudamérica a abrir ese dispensario, es ese espíritu aventurero del que no todo el mundo y, menos en los años que aproximadamente se entrevé, lo desarrolla. Insisto que dudo que no pudieras hacer esa autobiografía…con tu magnífico don de la escritura, sería muy atractiva. Bessssss

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      • Bueno; detalles sí hay algunos para la remembranza… Sin un duro, tuvimos que irnos de Port-Vendres a Perú en barco, más barato que el avión; un mesecito de travesía… y alojarnos en una casa de monjas (desde el hospital de San Pablo, en Barcelona, había contactado con el obispo de allí; envío de medicamentos a cambio de estancia… pero era tan aburrida, que salíamos de tapadillo por la noche a ponernos tibios de pisco Sauer. En fin; cosas de juventud…

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      • Pilar Bonilla dijo:

        Me encanta, si te digo que podrías hacer una novela desarrollando lo que nos has contado en pinceladas. Genial Gustavo, genial persona!!!

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  5. Cati Colom Llado dijo:

    Ooh D.Gustavo,hoy le daría un”””‘ esplendida biografia””” de lo que ha sido su vida…me encanta ésta idea que tuvo de ser cura, y es que la vida no podemos programarla,el destino nos toma a veces las riendas y conduciéndonos por un camino totalmente diferente.Lo de irse a la amazonia estupenda elección,pero el destino lo envió a conocer una mallorquina y sin nunca tener intención de vivir en esta nuestra querida Mallorca,las circunstancias le hicieron dejar amazonia,Perú,Barcelona,y es que el amor lo puede todo,un gran oncólogo y vivir aquí.Y nosotros tener el privilegio de haberlo conocido,aunque sea por èste blog fantástico.Un abrazo.

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  6. Si, si, pero no me la creo del todo. Muy brillante como es propio en usted, que en pocas palabras y siempre acertadas consigue transmitir el mensaje. Pero demasiado como ajeno, como aséptico. Una especie de confesión de que su vida ha sido de alguna manera la que han decidido los demás, a los que disfraza usted de azar, y viéndole en la fotografía que encabeza su blog no me lo permite creer ni por asomo.
    No pongo en duda que sea una radiografía fiel del devenir de su propia vida, pero echo en falta el informe del profesional que entiende y sabe de la materia poniendo los puntos sobre las íes. Y volvemos a lo de siempre, y que yo conozco muy de cerca, que uno vive o parece vivir su propia vida con cierta prevención, dándolo todo en el envite, pero poniendo distancia. Una especie de dique donde rompan las olas y nos lleguen tan solo las salpicaduras.
    Razón tenía don José con lo de la vocación, las circunstancias y el azar. La vida, si uno pretende a pesar de todo no dejarse ir, es una gran montaña rusa donde lo inesperado está ahí y es irremediable salvo que nos tiremos en marcha, que no es nada aconsejable. Y cuando nos hemos repuesto de la primera caída a tumba abierta, ya nos está subiendo hasta lo más alto para repetir la suerte, pero esta vez con curva a la derecha o izquierda, que seguro que nos dejará sin respiración por un momento.
    Así, imagino, es nuestra vida: la que creíamos elegir nosotros mirando a los ojos a nuestros mayores aún sin preguntarles nada, y que terminó de perfilar, de paso, nuestras circunstancias. La que sin encomendarnos ni a dios ni al diablo cambiamos y recambiamos, en realidad haciendo pequeños retoques con pretensión de haber reconstruido las Pirámides de Egipto, al tratar de esquivar el azar, lo inesperado, lo que siempre está ahí, a la vuelta de la esquina, con pretensión de ponernos la zancadilla y desbaratarlo todo. Y fuimos y somos lo que teníamos que ser y lo que ellos, sean quienes sean ellos, esperaban que fuéramos.
    Y después vinieron los demás y ya no hubo ni espacio ni tiempo para las propias circunstancias ni para el azar, a no ser que nuestras circunstancias fueran también ellos y nuestro azar surgiera de su propia existencia.
    Y si después de todo esto lo estamos disfrutando porque la vocación, a lo mejor, no nace, sino que se hace, pues eso: miel sobre hijuelas.

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  7. Así sucedió, y si el devenir no se refleja en mi cara, debe ser porque el paso del tiempo y alguna que otra arruga deforman la autenticidad que subyace en el relato. ¿Que los imponderables se entremezclan con las decisiones propias? ¡Faltaría más…! Pero se decide sobre lo que te viene dado y muchas veces sin el propio concurso; después, a sacar lo mejor de entre lo que hay. Y si hay que contarlo, con una cierta distancia y evitando en lo posible la moralina. Supongo que en buena parte coincidimos…

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  8. Rosario Ferrà dijo:

    No hay nada como tener un barco con una buena vela que vire a tiempo con los cambios de viento y así poder seguir navegando, moviendo siempre uno mismo el timón, pues ya se sabe que los coletazos que puede sufrir uno al navegar te pueden echar por la borda, pero manteniendo siempre el mando, a la larga uno es el dueño de su ruta.

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  9. catigallardo dijo:

    A veces no me atrevo a hacer un comentario a tus relatos, y pregiero leerlo una y otra vez, porque me despiertan muchas sesaciones que no soy merecedora de hacerlas mias…eres dencillamente genial

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  10. catigallardo dijo:

    El “azar”tambiem me trajo aqui,es una bonita y triste historia,la cuestión que me vi en esta bendita isla, aunque mi deseo solo fué visitarla, y despues de muchos avstares aqui sigo

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