UNA VEZ CONSEGUIDO, ¿POR DÓNDE SIGO?

                  Tras el espectáculo musical que mi nieto organizó hace un par de semanas en el Café Concierto La Movida (Palma de Mallorca), pude escuchar las reflexiones que grabó al día siguiente y en las que, entre otras cosas, se preguntaba cuál podría ser un próximo proyecto que no alcanzaba aún a perfilar. Pese a estar orgulloso de lo conseguido hasta entonces, estaba preso de dudas e inmerso en un vacío desde el que no atisbaba con claridad otra meta por la que luchar y, entre el eco de sus divagaciones, me pareció que sentía aquel frío que es el dolor de creer / que nunca volverá el calor.

                 «¿Cómo superar lo hecho hasta aquí? ¿A qué nuevo objetivo entregarme?». Sus sentimientos parecían lastrar -que no enterrar- la voluntad de continuar en el empeño de hacer de la música su asidero vital, y el lanzarse a lo desconocido para encontrar lo nuevo, en palabras de Baudelaire, pesaba mucho de entrada en su conciencia o así lo interpreté. Sus vacilaciones encontraron eco en mí porque en ocasiones he experimentado parecidas sensaciones y, por lo que sé, es común en ciertas dedicaciones a actividades creativas: pintores o escritores, investigadores de áreas varias e incluso en la cotidianidad y bajo determinadas circunstancias, podemos cargar con interrogantes que esparzan neblina sobre el camino proyectado de antemano.                  “Mejor quemarse que oxidarse”, pensé que podría decirle cuando nos viésemos, pero, ¿entre qué llamas?, quizá respondiese, y tal vez no hallaría el modo de sacarle del atolladero sin otras herramientas que las palabras. El caso es que sus divagaciones me emocionaron y la actitud que explicitó, tras un éxito que es siempre pasajero, me han llevado a estas líneas. Me sentí muy identificado con él como ha ocurrido en otras ocasiones y pese a nuestra diferencia de edad, porque él ha iniciado el trayecto en el que hacerse y yo estoy ya de regreso del que emprendí décadas atrás. Sin embargo, cuando nos veamos no omitiré un “Adelante y, si te equivocas, vuelta a empezar”. Y es que, de haber afición como la que a él le embarga, no hay barrera que impida un nuevo salto en pos de la satisfacción. Aunque tiemblen las piernas.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , , | 2 comentarios

ALGUNAS PALABRAS, TRIGGER: CON REMOLQUE

                        Las hay que para algunos pueden ser polisémicas, aunque no se identifiquen como tales en el diccionario. Es lo que a mí, como supongo que a muchos de entre ustedes, me sucede con ciertos vocablos que me vienen con un guiño o traen aparejada otra frase que se diría encadenada a ellos; a remolque, por volver al título. Oír nombrar a una cotorra no es lo mismo que hablar de gaviotas y suscita un carraspeo o la sonrisa, no sé si me explico, aunque no entraré en detalles. Al leer “Vervigracia”, no puedo evitar añadirle que “El verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros” (huella de las clases de religión en la enseñanza primaria, seguramente), y al “variopinto”, sin duda, “lo edificó Chindasvinto”, aunque ignore de quién se trataba el tal.

                         Quiero significar que nombrar es, a veces, despertar lo que es inexistente más allá de uno mismo, aunque se ignore en muchas ocasiones el motivo de la relación y a que vendrá esa cola que trae aparejada la palabra, pese a que hay excepciones, y así, no sé por qué asocio “cimborrio” a un desastre, un cristo de no te menees como decimos a veces, mientras que “Muy españoles”, como es obvio, irá seguido de “Mucho españoles” junto a la cara de Rajoy. O los políticos, como autores en su conjunto, a propósito de un “Evidentemente” que me tiene evidentemente hasta el gorro, al igual que su, reiterado hasta la saciedad, “En cualquier caso…”.

                 Pero me siento obligado, antes de terminar, a precisar que el tema de hoy ha surgido a propósito del detergente Norit y la canción dedicada a su propaganda, que oí recientemente al igual que cuando era niño. Es Norit algo inaudito/para dejar bien lavada/la ropa más delicada… Pero en la infancia lo cantaba como Es Norit el gounaudito…, por ignorar el significado o la misma existencia de la palabra inaudito y creer que llamaban a Norit con un cariñoso apodo. Entenderán por qué, hasta aquí, oír que algo es inaudito y volver a “Norit el gounaudito” siga siendo, para mí, inevitable.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , , , | Deja un comentario

DEL PIPÍ: ¿IDIOLECTO U ORDINARIEZ?

                          En el lenguaje médico, como sucede también en otras profesiones y no sólo entre colegas, suelen utilizarse palabras y expresiones que pueden ser ininteligibles para el oyente ajeno a las mismas; son idiolectos: útiles en determinadas ocasiones pero que debieran ser soslayados en otras y así lo he mencionado en algún escrito anterior. El repertorio verbal específico tiene indudables ventajas, aunque dé lugar también a malos entendidos si los interlocutores, repito, no están en la misma onda, aunque de ello no debiera derivarse el uso no ya del vocabulario habitual sino de vulgaridades o palabras malsonantes para hacerse entender. Máxime en determinados entornos, porque no es lo mismo emplearlas entre amigos que en encuentros de los que se espera mayor seriedad y precisión llegado el caso.

                      Los diminutivos pueden teñirse de broma o desprecio, las frases hechas sugerir escaso interés por el tema en cuestión y, en el ámbito sanitario, origen de la observación que seguirá, el respeto y la compostura son exigencias obligadas en el trato con enfermos o entorno de los mismos. Las buenas maneras no dificultan la comprensión sino todo lo contrario a más de facilitar la correcta interrelación, y es que lo que puede definir talante y profesionalidad no es únicamente lo que se dice sino también el modo de manifestarlo, y el citado idiolecto, así como expresiones groseras y malsonantes, pueden ser consecuencia de actitudes impropias e incluso ofensivas para el receptor de las mismas.

                    Viene todo lo anterior a propósito de lo escuchado semanas atrás cuando, acompañante para una consulta urológica, nos sentamos en la sala de espera, frente a la recepcionista y rodeados de unos cuantos varones de avanzada edad a los que podían suponérseles problemas prostáticos por la inquietud que manifestaban al tiempo que buscaban el excusado. Sin embargo, ello no justificó, a mi juicio, las formas en que la empleada, tras el mostrador, se dirigió a uno de ellos y al poco a otro. “¿Quiere ir a mear?”. “¡Si tiene ganas de mear, al fondo…!”.

                   En cada ocasión se hizo el silencio entre los circunstantes y nosotros nos miramos, inmersos en una mezcla de sorpresa, sonrisa y el rechazo implícito a las impropias formas de la chica. Podía haber utilizado otras palabras: orina, micción… “¿Precisa ir al lavabo?”. Y es que una sola frase puede marcar la diferencia entre profesionalidad y mala educación, sin que tampoco sea necesario acudir al idiolecto y referirse a incontinencia o premura vesical. Pese a todo y si vuelvo allí, buscaré el lugar adecuado para comprobar si lo suyo es ya costumbre cuando los ancianos, mientras esperan, dejan nerviosos el asiento y andan de un lado a otro como si los persiguiesen. E incluso, alguno de ellos, con la bragueta mojada.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

UN BUEN DORMIR ALIVIA LA SOLEDAD


   Como sabemos, la soledad acecha por circunstancias varias: el carácter introvertido, la perdida de seres queridos conforme se avanza en edad, una socialización en retroceso… Madurar, envejecer, supone muchas veces enfrentarse a ella y, como escribiera Nietzsche, nadie enseña a soportarla, de modo que convivir con la misma y esa tristeza que puede ocasionar, ocurre en altos porcentajes de población. Citan en USA que alrededor del 30% de adultos se sienten, siquiera ocasionalmente, solos, y en España la depresión afecta a cerca de 5 millones, sea o no consecuencia de dicha sensación de aislamiento. Pues bien: con independencia de la ayuda profesional que pueda requerirse, se ha demostrado que un buen dormir ayuda, si no a superarla, por lo menos a disminuir la angustia que conlleva.

                             El sueño adecuado se sabe necesario para mantener la salud y una vigilia sin altibajos; durante el descanso nocturno el organismo genera hormonas (Melatonina, Serotonina…) que contrarrestan los efectos excitantes de la Adrenalina, se recupera el sistema inmunitario… Pero además, un reciente estudio en EEUU añade un positivo efecto adicional. Se menciona que dormir bien disminuye la sensación de soledad que albergan ese 30% y que parece ser más frecuente en jóvenes entre 18 y 34 años. La investigación prospectiva sobre 2300 participantes, con edad media de 44 años (38ª reunión de las Sociedades Profesionales del Sueño, y publicada el pasado junio), apuntaba que el adecuado descanso nocturno reduce la negativa sensación de aislamiento, ligada a la salud mental.

                         Se deduce, como indican los autores, que promover el buen dormir ayuda a combatir la frecuente depresión asociada, y el efecto se reveló más evidente entre los de menor edad. Los resultados refuerzan lo ya manifestado por Eurípides en la antigua Grecia: Bálsamo precioso del sueño, ven a mí. Y Sancho Panza estaba en lo mismo al decir: Bien haya el que inventó el sueño. En resumen: un refrendo de lo sabido pero, en esta ocasión, con el beneficio objetivado y cuantificado. Convendrá tomar buena nota.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , | 3 comentarios

BASTANTES AMORES, ENTRE COMILLAS

                          En asuntos de importancia para el/la protagonista, el pragmatismo suele primar por sobre la sinceridad, que queda en mera apariencia. En tales casos, el amor declarado se sobrepone como tapadera al que uno se profesa a sí mismo y que ha convertido en cúmulo de aspiraciones en espera de su momento para hacerse con el santo y la limosna. Y es que, como venimos comprobando la mayoría, a Rilke le sobraba razón cuando escribió que el amor vive en la palabra y muere en las acciones, y ya ni qué decir si, encima, nos apuntamos al “ama y haz lo que quieras”, argumento con que Agustín de Hipona, teólogo cristiano elevado a los altares, podía justificar el hacer de su capa un sayo.

                     Para los políticos, el amor es engaño, y ahí está el diferente trato a las Comunidades a tenor de lo que puedan aportar en contrapartida a prebendas de tapadillo o menos. También por amor, las fronteras, concertinas, devoluciones en caliente o ganas de multar a las empresas que se fueron un día del lugar en que eran queridas, y el castigo, propuesto por sus antes acogedores amantes. Y por proteger a la población se piensa meter mano al tabaco calentado y endurecer las advertencias en los paquetes de cigarrillos, pero no tanto como para prohibir la venta, fuente de beneficios que no cabe desperdiciar.

                    Por amor se mata de modos varios, y habrá quien, según las circunstancias, pueda cambiar caricias por arsénico. Más acá de las flores, sé de un hijo que ingresó a su querido padre en una residencia para quedarse con la casa que habitaban ambos – ahora ese “ambos” incluye a él y su reciente esposa -, pero va a cambiarla a otra de medio pelo porque la actual resulta demasiado cara aunque se pague con la pensión y cuatro ahorros – ¿adónde irán a parar? – del progenitor. Y años atrás conocí el caso de un enfermo terminal, en el hospital, que era visitado a horas distintas por esposa y amante; las dos con protestas de amor eterno y en pos de la herencia, así que, cuando un día y por casualidad se encontraron en la habitación del paciente, podrán imaginar la que se armó, en presencia del interfecto y con sus propiedades como eje de gritos y acusaciones mutuas.

                   O la sobrina que idolatraba a la tía soltera, sola y de avanzada edad. Así lo hacía saber a quienes la rodeaban, poniendo énfasis en cuánto la echaba de menos pues, aunque viviendo en la misma ciudad, el trabajo le impedía el beso a diario como hubiese querido. Diez años después de su última visita, encontró a la anciana, momificada, en la bañera. Todo lo anterior para evidenciar que la disección de los amores, para explorar sus entrañas, puede deparar sorpresas, aunque muchos sigan aferrados al “Dime que me quieres. Aunque sea mentira” y, acompañados del supuesto apego, terminen en la ruina, multados, durmiendo en la calle o momificados. Y es que la verdad, como sabemos, también se inventa.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario