CATALUÑA: ESTRATEGIAS Y RESULTADOS

a 5 La democracia permite delimitar con justicia ocurrencias y transgresiones a las normas establecidas de común acuerdo. ¿Represión? O reprensión, y el castigo que lleva aparejada la desobediencia judicial y el evidente atentado al orden constitucional que supuso un referendum que pudiese justificar una república, con base a lucubraciones que a muchos nos recordaban las de Pirandello en sus obras de teatro o, en todo caso, traducían emocionados anhelos que, faltos del necesario sostén, estaban destinados a topar de bruces con la realidad.

Reza el aforismo que nunca se va tan rápido como cuando no se sabe adónde se va. Tal parece ser el caso y,  como resultado del mismo, de querer ser trueno a quedar en sollozo, por remedar el verso. a 1Después, y tras la sentencia, los palmetazos por ambas partes: injusta y por tanto solo cabe la amnistía (también la verdad se inventa), mientras que desde el Estado y tras la injustificable decisión del PP, años atrás, respecto al estatuto de esa Comunidad, se ha hecho evidente la incapacidad para reconducir la situación y restañar la rencorosa herida mediante un diálogo donde se asuma que nadie posee la razón en exclusiva. a 13

A día de hoy, parece obvio que el Estado español debe, por la responsabilidad que le es exigible, facilitar cauces de entendimiento, abriendo un abanico de posibilidades que podrían incluir el diseño de una segunda Transición y la reforma de la actual Constitución que, tras décadas de vigencia, puede no adecuarse en todos sus extremos a los nuevos tiempos. a 7En cuanto a esa casi mitad de catalanes en proceso de duelo y velatorio, con seguridad advertirán en un futuro no lejano que el tesón puede ser a un tiempo alimento de su creciente frustración y, al igual que no hay derrotas o victorias que puedan considerarse definitivas, tampoco los duelos e irritaciones duran siempre y suelen derivar en melancolía por lo que pudo haber sido de modificarse, siquiera parcialmente y a tenor de sus propios errores, los objetivos. Y es que, en palabras de Winston Churchill, por muy buena que parezca la estrategia conviene, de vez en cuando, echar un vistazo a los resultados.

Acerca de Gustavo Catalán

Licenciado y Doctor en medicina. Especialista en oncología (cáncer de mama). Columnista de opinión, los domingos, en "Diario de Mallorca". Colaborador en la revista digital de Los Ángeles "Palabra abierta". Escritor. Blog: "Contar es vivir (te)" en: gustavocatalan.wordpress.com
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8 respuestas a CATALUÑA: ESTRATEGIAS Y RESULTADOS

  1. Rosario Ferrà dijo:

    Soy medio catalana, y la verdad es que me aterraría que ahora alguno de mis hijos estuviera viviendo allí.
    Las verdades absolutas no existen y me gustaría saber que verdades son las que los violentos han mamado, pues son muy jóvenes para saber lo que es ciertamente crecer bajo una represión, como cuando hacías una fiesta en tu casa y si sobrepasabas el nr. de personas indicado por el gobierno y no habías pedido los permisos necesarios, venia una patrulla de policía( grises ) y pedían la disolución del guateque, eso en Barcelona, aquí en Palma no lo noté tanto.Ahí si había falta de libertades y represión. Ya el simple echo de poder decir en la calle lo que te plazca, no es posible en muchos países modernos.
    Es cierto que luego están los partidos políticos que la lían, haciéndose o bien los ofendidos y siendo más papistas que el Papa o llevando las cosas con una laxitud que crispa.
    Desde mi punto de vista, creo que tendría que haber una clase de historia realista y neutral de nuestro pasado y de nuestro presente, aunque ya se sabe que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

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  2. Anónimo dijo:

    Para llegar a un final de independencia hay que cambiar la Constitución y eso hay que hacerlo entre todo los españoles Además es increible que unos políticos al parecer descerebrados estén engañando a tantas personas ya que en la UE hay lista de espera Corcega Normandia el norte de Italia Flamencos etc y para aceptar a uno más es necesario unanimidad de los 27 o sea que Cataluña se quedaría fuera de Europa fuera del Euro con aranceles con una moneda a inventar en fin algo que parece increíble que puedan aceptarlo

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  3. Pilar Bonilla dijo:

    Primero agradecerte el tono que utilizas, ya que la radicalidad está siendo desorbitada. Estoy absolutamente de acuerdo en todo, recuerdas de donde procede el conflicto y a lo que ha ido derivando. Siempre pensé cuando Mas escogió la ruta de apoyo a una parte de la ciudadanía nacionalista, y poca independentista, para conseguir competencias similares al País Vasco, y alentó ese sentimiento que “España nos roba”…después ya conocemos en que ha ido derivando, un conflicto con difícil salida. Reformar la Constitución, pues también lo tengo claro, se llamó Transición para salir de la mejor manera posible de la dictadura, momentos tan delicados, por lo que la propia palabra lo dice: transitorio.
    Pero,(esos peros), existe otro nacionalismo ultra y rancio, y ahí la dificultad enorme de posibles modificaciones. De todas formas aparenta que el hartazgo empieza a mellar, puesto que las movilizaciones últimas han ido bajando, según las cifras, aunque queda mucha frustración, y esa épica falsa que se hizo hace dos años, recoge ahora a muchos jóvenes, que, por supuesto, se les añade otros elementos sociales y que son generales.
    Qué viscerales, cuanta mediocridad, ¿y qué nos queda por ver?.

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  4. Nada que añadir. suscribo cuanto dices.

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  5. Vaya por delante que no me siento cualificado para opinar al respecto. Bueno, opinar, si, que es gratis. Pero para que mi opinión puede tener algún interés para alguien, no. Y no, porque me siento muy lejos de la cuestión y sin ningunas ganas de hacer un esfuerzo inútil. Somos un país visceral y nos movemos por impulsos. Las contradicciones y las sinrazones son nuestras señas de identidad
    En un mundo tan globalizado como el actual y aún menos yo, defensor recalcitrante de la supresión de barreras y fronteras, opinar de por qué unos cuantos quieren singularizarse y encerrarse en sí mismo por miedo a la contaminación foránea y si ello es o no acertado, me parece absurdo.
    Salvo que haya gato encerrado, tal pretensión me resulta trasnochada y nostálgica. De soberbios enfermizos. O de insolidarios manifiestos.
    Está claro que es muy legítimo defender, como los catalanes lo han hecho siempre y por encima de todo, sus propias singularidades, su idiosincrasia. Pero es absurdo pretender desgajarse de un todo ya existente unos cuantos siglos atrás, para intentar integrarse ya en su individualidad en otro todo mayor, Europa, sin la que estarían muertos y enterrados sin remisión. Y si esto es así, que parece que lo es, de lo que se trataría es de meter el dedo en el ojo a los aragoneses, que les dieron cierto realce social sacándoles de su ruralidad provinciana, y dedicarle un manifiesto corte de mangas al resto de los españoles, a los que consideran posibles charnegos, y evidentes curritos, vagos, maleantes y un monto más de lindezas que han repetido sin ningún recato y hasta la saciedad.
    Me temo que hay más, mucho más, y que no nos cuentan toda la verdad. Y que estos caballeros una vez conseguida su independencia, de lograrla, van a tener un problema interior de bigotes, porque sin lugar a dudas habrá catalanes de primera, segunda y hasta tercera categoría. ¿Qué van a hacer con todos esos catalanes de nuevo cuño con sonoros apellidos murcianos, andaluces, extremeños y castellanos y que son los que con su mayor radicalización están sustentando sus pretensiones a trancas y barrancas para obtener con ello carta de naturaleza?
    Absurdo mi planteamiento, ya lo sé. Pero tan absurdo como pretender retroceder en el tiempo caprichosamente o, lo que también pudiera ser posible, tratar de tapar con ello las propias vergüenzas de miradas ajenas.

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  6. Con base en hechos de siglos atrás, acusaciones actuales de las que no debieran excluirse por estricta justicia y en la quimera de un futuro que vuelve a un pasado de patriotismos, nacionalidades y fronteras que no alumbran precisamente el futuro sin ellas, que es a lo que muchos aspiran/amos…

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  7. Pingback: Cataluña: estrategias y resultados | Palabra Abierta

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