LA ZBE EN PALMA: OTRO SACACUARTOS CON DISFRAZ

                          En línea con lo propuesto para las ciudades con más de 50.000 habitantes – unas 149 en el país, aunque en la actualidad no se haya puesto en marcha en más de 30, y algunas se hayan arrepentido y eliminado la ordenanza, cual es el caso de Gijón o Valencia -, desde el 1 de enero del año en curso se ha dispuesto que el centro de Palma de Mallorca sea considerado Zona  de Bajas Emisiones (ZBE), aunque las multas por incumplimiento de la normativa (200 euros) se pospondrán en principio hasta el 1 de julio si no cambian de nuevo el plazo, como viene ocurriendo.

                       A tal efecto,    y con el objetivo de disminuir la emisión de gases y mejorar en consecuencia la calidad del aire, se instalarán 16 cámaras para la lectura de las matrículas, siendo en principio prohibida la circulación de vehículos de gasolina con más de 25 años de antigüedad y de 20 en caso de combustible diesel, mientras seguirán permitidas motocicletas, concesionarios de servicios públicos, los destinados a cubrir emergencias, también el tránsito para acceder a aparcamientos municipales, establecimientos hoteleros y los coches – con independencia de su antigüedad – pertenecientes a propietarios empadronados en la zona o titulares de aparcamientos en la misma.

                    Con relación a todo ello, cabe preguntarse si en esta ciudad, y eludo hacer extensivo el análisis a otras por un menor conocimiento de las mismas, puede considerarse decisión oportuna y opino que no, pues se diría que obedece a otros intereses que el de contribuir en alguna medida a un mayor control del cambio climático. La flota afectada, en el centro de la ciudad, no superará de entrada un 4-5%, lo que supone un impacto de escasa trascendencia, pero es que, además, ello restringirá la movilidad de la población con menores recursos (habitantes de barrios periféricos, propietarios de vehículos con más años, mayor dificultad para cambiarlos dado el coste consiguiente…).

                     En conclusión: una prohibición sesgada, en línea con el escaso/nulo impacto de las decisiones políticas sobre la alteración ambiental y baste con revisar los resultados de los congresos internacionales a este respecto. ¿No sería de mayor efectividad peatonalizar alguna que otra calle, lo que afectaría a todos por un igual? Y por seguir con sugerencias, limitar el alquiler de vehículos turísticos, su circulación entre las Avenidas y el mar (la ZBE) o el número de cruceros que nos visitan (sólo uno de ellos contamina más que el parque móvil de prevista restricción), serían sin duda decisiones más operativas para el fin que en teoría se persigue, ya que en la práctica es plausible suponer que no hay puntada sin hilo y, en ésta, el hilo podría ser una mayor recaudación, tanto para el municipio (multas, aumento del precio de los aparcamientos) como para los fabricantes de parque móvil en un próximo futuro. Entretanto, para quienes hayan de circular por el centro y anden escasos de recursos para hacerse con un nuevo coche, pintarán bastos. Nada nuevo, por otra parte.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , | 5 comentarios

¡AL FIN, UN REMANSO DE PAZ!

                        Por mor de los traslados paternos y hasta los once años, cambiaba de ciudad, de pueblo, antes de haberse hecho con amigos para siempre. Después, y acabado el bachiller, ¿qué estudiar? Cuando lo decidió, la economía familiar andaba en un tente mientras cobro, así que el verano anterior a su comienzo en la Facultad, situada en otra provincia, empleado de camarero en un hotel para disponer de cuatro perras con que comprarse los libros de texto – en un mercado de segunda mano – y contribuir a los gastos por venir, que enfrentó en los cursos siguientes trabajando anualmente, desde junio a octubre, en la Oficina Nacional de Inmigración francesa por la que debían pasar los vendimiadores, procedentes de España, antes de subirse al tren con sus maletas de madera y los vacíos bolsillos.

                    Finalizada ya la carrera y durante el Servicio Militar, solía escapar del campamento, en los primeros tres meses, atravesando el adyacente río de noche, con uniforme de soldado y la complicidad del cabo, para reunirse unas horas con la que sería su mujer. Sentimentalmente todo un triunfo pero, tras el matrimonio, el precario salario del hospital al que accedió no alcanzaba para la subsistencia de ambos y el pago del alquiler, de modo que, junto a dos conocidos, decidieron montar una oficina psicotécnica, que le proporcionaba un complemento económico dando charlas en colegios sobre temas que le eran por completo ajenos y debía preparar restando horas al descanso.

                     No pretendo hoy una crónica biográfica pero, al echar la vista atrás, le vienen aconteceres que a día de hoy se antojan cuando menos reseñables siquiera por el tiempo que consumían. Estuvo unos años enviando medicamentos (regalados por algunas compañías farmacéuticas) destinados a los indígenas de la selva peruana y, conseguido el contacto con el obispo de allá – desde la adolescencia proyectaba irse a la Amazonia -, se trasladó a Lima en barco (por el menor precio: un mes de travesía) como paso previo y en calidad de misionero seglar, pese a su agnosticismo. Vivía junto a su hermano, biólogo, a la espera de organizar un centro de asistencia sanitaria en los desconocidos parajes del río Madre de Dios, en una casa regida por monjas; tan aburrida la convivencia tras las prácticas de medicina tropical, que no les quedaba sino salir por las noches a escondidas para, con un par de piscos en cualquier bar, recobrar el ánimo.

                   Ya de vuelta obligada a España por problemas familiares, pasó meses en busca desesperada de trabajo y sintiendo en carne propia el sufrimiento por exceso de realidad de que hablara la escritora Annie le Brun. Conseguida finalmente la plaza hospitalaria y durante el prolongado ejercicio profesional, los enfermos/as a su cargo le rondaban la cabeza día y noche; decepciones, frustraciones y alegrías entremezcladas en vigilias e insomnios al tiempo que perseguía la excelencia a través de libros y congresos, lo que supuso estar junto a su familia menos de lo que hubiera deseado hasta que, ¡por fin!, la alusión e ilusión del título: una jubilación que trae aparejada (Dalí) la libertad de someterse a aquello que uno no está obligado a hacer.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

CUANDO LA MAGIA DE LOS REYES SE VA AL CARAJO

                 Una mayoría de los encaramados al trono iniciaron su periplo sin ella, o la poca que se le podía suponer a alguno que otro – por los partidarios de la monarquía – terminó por esfumarse cuando el coronado de turno la ingresó en el extranjero convertida en dinero, en elefante allá por Botswana o la dilapidó definitivamente entre los muslos de algunas amigas.

                    Otros son meros figurones, sin mayor mérito que el derivado del árbol genealógico y lectores de discursos preparados por su negro de turno. Pero hoy voy a dejarlos a un lado, entre los desperdicios de tanta cena copiosa, para referirme a los Magos de camello y manejando regalos otros que los propios. Los Reyes rodeados de esa magia que alegró nuestra infancia; aquellos años, para Gerardo Diego, sin tiempo y sin memoria. Cuando ya adultos y con descendencia, anunciábamos su próxima aparición para mantener la ilusión de nuestros hijos y después de los nietos; sonrisas y expectativas en sus insomnios que nos contagiaban hasta que, un mal día, la realidad abría sus ojos y nos sumía de nuevo en esta cotidianidad carente de misterios y milagros.

                 Es en esa espera de su llegada a través de la ventana, con las pastas en el suelo de la habitación y una copa junto al zapato, cuando puede aceptarse sin empacho lo que afirmó Javier Tomeo en su novela “El cazador de leones”: Valen más aquellas mentiras en las que creemos, que unas verdades que no terminan de satisfacernos. Y es sin duda lo que pensaría mi hijo cuando el suyo , hace un par de semanas, se le acercó con cara de circunstancias.

                 -Papi: los Reyes Magos sois vosotros: tú y mami.

                -¡Pero bueno! ¿Por qué me dices eso? ¿Quién te lo ha contado?

                -En el cole todos lo saben…

                   Mi nieto le miraba fijamente y no es posible asegurar si la noticia lo había decepcionado o estaba todavía en espera de confirmación. Lo cierto es que su padre, durante el desayuno conmigo y a pocos días de unos regalos que antes venían de Oriente, fue quien contagió el relato con algo de tristeza. Llegado su hijo a cierta edad, le había ocurrido lo que a mí con él: ya no podremos ejercer de Magos y, en consecuencia, algo cambiará a pesar nuestro tras ese punto y aparte. Que el cambio afectase también a los de palacio y chófer gracias al apellido, llegados los súbditos a vislumbrar cuánto de teatro hay en su posición, sería una consoladora contrapartida por hacer la verdad extensiva más acá de Belén y los magos.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

NACIMIENTO Y EGOCENTRISMO HASTA EL OLVIDO

                  En un par de días, un año más y, por lo que hace a todos nosotros, un año menos hasta el no ser, porque llegar a la absoluta transparencia, al olvido, el compañero del alma como dijera Filón de Alejandría, es para todos únicamente cuestión de tiempo en esta trayectoria que discurre entre el primer vagido y la desaparición incluso del nombre, así que polvo y anonimato en lontananza, aunque este último se haga ya presencia en nuestro discurrir y desde la niñez.

                  Se van borrando de la memoria muchos de los amigos de antaño y, en los nuevos escenarios, iremos conociendo a quienes les suplanten con parecida transitoriedad que sabemos recíproca. Perseguimos destacar en habilidades varias que serán al poco superadas por otros. La competencia, sea cual sea, siempre efímera y, en nuestro inevitable discurrir, los hijos se irán alejando, los padres en avejentadas fotos e irreconocibles ya para sus nietos mientras que, en nuestro caso, sus imágenes terminarán por suplantarlos antes de borrarse incluso sobre el papel y pasar a la nada como anticipo de lo por venir.

                     El caso es que, en cada periodo de una vida fugaz, nos creemos obligados, responsables, sujetos de atención e incluso en ocasiones necesarios hasta que, llegado el óbito, saltamos a memorias ajenas antes del definitivo desvanecimiento y nada que ver con el desmayo, siempre provisional. Muchos recordamos las certezas de Aleixandre: Quien canta vive y quien vivió ya es canto, pero al poco, ni eso. Sin embargo, no fueran a deducir de todo lo anterior que es tristeza lo que subyace tras estas líneas; únicamente la reflexión, previa a esta Nochevieja de mañana, para relativizar cuanto suceda de ahora en adelante mientras se espera, tras las uvas, el champán para brindar. Siquiera por haber llegado hasta aquí. Restar trascendencia al mimado ego también procura tranquilidad, y con los pies en el suelo, un par de copas permitirán volar.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , | 7 comentarios

ANUNCIOS CON CALZADOR

                    Llegados al final del año, parece pertinente reflexionar sobre algunos de los manejos a que estamos sometidos y, de entre ellos, los anuncios no son cuestión menor. Desde tiempo atrás, hemos sido transformados por entero en clientes mal que pese y nos hemos convertido, cual buzón de cualquier portal, en receptores de propaganda. Ya sea a través del ordenador, el móvil o en papeles bajo la puerta de casa, el objetivo es transformar nuestras mentes en almacén de mercancías y catálogo para futuras compras. Se trata de una manipulación universal y sin límites a pesar de la Lista Robinson: una herramienta para el bloqueo de esas promociones comerciales y a la que uno puede suscribirse gratuitamente como hice en su día sin resultado, por lo que me vi obligado a concluir que fue creencia tan quimérica como podría serlo la espera ilusionada de la resurrección tras el óbito.

                  No se trata sólo de que, como sugiriese Álvaro Pombo, el problema de la propaganda es que quien no la siga se convierte en enemigo, sino que carecemos de opciones para oponernos a ella, de enemistarnos por propia voluntad, y su inevitable recepción termina por convertirnos en sumisos o, en otras palabras, carne de ese cañón sin trabas ni final. Los noticiarios y películas, en TV, constantemente interrumpidos y, en las plataformas digitales, mucho más que los consabidos Añade a Pepita o Juanito a tu red. En mi móvil, durante dos días, lo mucho que no he anotado por pereza a más de Comercial Fitness, Cesped artificial, Isdin: queremos verte sonreír, Limpieza tapicería barcos, Detox desinflama tu hígado o Di adiós a la grasa acumulada… Y simultáneamente, al abrir el correo en el ordenador, Vueling, Hotel Cristina en Gran Canaria, Logitravel, Endesa, Axa, Nespresso, Energía el Corte Inglés…

              La publicidad no termina ni se transforma, a diferencia de lo que afirmaba el fallecido Wagensberg con relación a todo lo que empieza. Considerados como potenciales consumidores de cuanto se les antoje, sean viajes espaciales, cremas antiarrugas, crecepelos o cortauñas , nos han metido a todos en un mismo saco sin la menor consideración a nuestras diferencias. Objetos, que no sujetos, de un constante martilleo sin escape que valga. A no ser que comiencen a anunciar, por variopintos modos, que ya saben cómo debe hacerse. Pero, faltaría más, una huida previo pago y de no funcionar, como sería previsible, las reclamaciones al maestro armero.

Publicado en Actualidad | Etiquetado , , , , , , , | 4 comentarios