Las deficiencias sanitarias en Andalucía, que el Presidente de la Comunidad Moreno Bonilla no ha hecho sino subrayar tras las noticias sobre el inútil cribado mamario de años pasados, inducen a contextualizar el problema para mejor entender la gravedad de los hechos.
En España, se diagnostican alrededor de 15.000 casos anuales de cáncer de mama; una de cada 8-10 mujeres en su conjunto padecerá el mismo a lo largo de su vida y para ellas, globalmente, suponen el 14% de todos los fallecimientos por tumores malignos.
De ahí la importancia de un diagnóstico temprano – precoz –, que posibilita una mayor eficacia terapéutica y se ha demostrado que reduce la mortalidad de las afectadas en alrededor de un 30%. Mejorar el pronóstico y tratar cuanto antes es, en consecuencia, la finalidad del cribado con intención de detectar el cáncer en fases tempranas, y la mamografía es la única técnica de eficacia actualmente reconocida: la práctica de la misma ( anualmente en edades comprendidas entre 45 y 75 años aunque, a partir de los 50, parece ser suficiente la periodicidad bianual) permite detectar de 4 a 7 casos por cada 1000 exámenes realizados y, por tanto, el inicio del tratamiento con mayor posibilidad de definitiva curación por haberse diagnosticado los mismos en estadios iniciales.
Pues bien: bajo el mandato del citado inepto, el cribado mamario no ha abarcado al segmento global de mujeres que pueden beneficiarse del mismo, y aquellas a las que se efectuó el oportuno examen radiológico no eran citadas posteriormente para ser informadas del resultado. Y pasaron meses, un año, dos o más, sin llamada alguna “por no provocarles ansiedad”, según han dicho los responsables a modo de excusa, aunque cualquiera con dos dedos de frente alcanza a imaginar la intranquilidad de todas ellas, desconocedoras de su estado y, por tanto, dadas a suponer – con toda lógica, ya que tal es precisamente el objetivo de la mamografía – que podrían estar afectas de un cáncer que iría progresando, a falta del oportuno tratamiento, durante la interminable e inexplicable espera, e incluso desconociendo hechos que podrían incrementar su inquietud, y es que los tumores mamarios más agresivos pueden doblar su tamaño en cuestión de un mes.
En estos días, el ahora “operativo” Presidente ha afirmado que se propone aumentar en 100 millones de euros el gasto sanitario (está por ver), contratar a 705 médicos (de momento no más de 3) y la Consejera de Sanidad ha dimitido. ¿Todo ello disminuye su probada incompetencia? Pues nadie lo diría frente a un error que puede cobrarse las vidas de algunas examinadas tiempo atrás y, según parece, sin otro objetivo que el de seguir sin dar palo al agua mientras ellas convivían con la citada ansiedad qué él pretendía evitarles y ahora, en justa correspondencia, lo carcome.















