DOS TERNEZAS SIN DISFRAZ

amor 5No se trata, como escribió Machado, que sólo recuerde la emoción de las cosas y se me olvide todo lo demás. Sin embargo, en estos días he sabido de dos casos en que los sentimientos de las protagonistas me han penetrado al punto de saber que, de haber estado junto a cualquiera de ellas, se me habrían nublado los ojos.

El primero sucedió en Texas hace poco. A la niña de diez años, Emma, portadora de prótesis en una de sus piernas, sus padres le regalaron una muñeca que, como ella, tenía también la pierna ortopédica. amor 3El vídeo muestra cómo la chiquilla abre la caja y, al percatarse de que el juguete la remeda en su minusvalía, rompe en sollozos al tiempo que la abraza con una ternura, una emoción, que terminó por conmoverme hasta dejar de lado, siquiera por unos minutos, los prejuicios que algunos albergamos y por los que solemos ocultar los sentimientos desbocados, no fueran a confundirse con sensiblería o debilidad. Les recomiendo contemplar la escena por Internet y ya me contarán.

El segundo concierne a la madre del piloto de motociclismo Luis Salom, de 24 años, fallecido el pasado día 3 en Montmeló a causa de un accidente. María Antonia Horrach, que así se llama ella, se cortó los rizos junto al féretro para colocarlos entre los dedos de su hijo que, según dijo, de niño solía acariciárselos. Así podrá seguir jugando con ellos.  amorQuizá María Antonia no crea en la resurrección de los muertos como yo mismo, pero con seguridad su motivación era otra, más en línea con Pedro Salinas: “La forma posible de estar juntos / es una despedida larga, clara. / Porque lo más seguro es el adiós”. Y por seguir con el poeta, “Tú serás, amor, un largo adiós que no se acaba”. Fue ese amor de madre que transpiraba su decisión el que, como sucedió con la niña, me dejó contagiado de su cariño, más poderoso que la muerte. Por eso, también, me habría gustado poder darle un abrazo. Y a su rapada cabeza, un beso.

Acerca de Gustavo Catalán

Doctor en medicina y especialista en oncología (cáncer de mama). Columnista de opinión, los domingos, en "Diario de Mallorca". Colaborador, en "Punto de Mira", del diario digital "ReInformación Balear". Escritor. Blog: "Contar es vivir (te)" en: gustavocatalan.wordpress.com
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8 respuestas a DOS TERNEZAS SIN DISFRAZ

  1. Anónimo dijo:

    Una preciosa entrada Gustavo. Javier.

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  2. drlopezvega dijo:

    Los ramalazos del hermanamiento en la desgracia, la empatía contra la enfermedad, etc, son eso, ramalazos incontenibles que se te encaraman al hipocampo y a ver quién es el majo que yugula las lágrimas.

    La pena es que, con frecuencia, tienden a emplearse con fines más comerciales que otra cosa. Recuerdo aquel anuncio (pudiera ser de una asociación sin ánimo de lucro) con la niña que se malcorta la melena para darle sus cabellos al hermano bajo quimioterapia. Y recuerdo el de la lotería navideña que, para vender más décimos, trae a colación al parado vergonzante y al tendero bonachón que le guardó el boleto premiado, aunque no tenía con qué pagarlo.

    Lloras, claro que lloras, pero en el fondo algo te dice que hay que permanecer atento a la luz roja de la manipulación. (En todo caso, se trata de un proceso benigno. Nos manipulan en cosas mucho más graves.)

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    • Claro que la manipulación a través de los sentimientos está a la orden del día; sin embargo y si no hay interés de por medio, económico, de adscripción política o cuestiones similares, dejarse llevar de vez en cuando no viene nada mal; máxime si de ello no se deriva posicionamiento alguno y el bolsillo queda a salvo, ¿no?

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      • drlopezvega dijo:

        No te quepa duda. Yo releo una novelita titulada “Los puentes de Madison County” simplemente por comprobar si esos 2 pasajes (dos, sistemáticamente dos) siguen arrancándome las lágrimas. Y lo hacen, vive Dios. Oigo también el concierto para clarinete de Mozart y no consigo refrenar los sollozos, porque me viene “Memorias de África” a la retina/amígdala, y sé (lo sé con absoluta certeza) que todo es mentira. Es mentira Robert, el fotógrafo, y son mentira los personajes del cazador y la hacendada nórdica, pero…

        Que se preparen en el asilo. Entre protestas estentóreas, llantos escandalosos y manotazos extemporáneos, se van a enterar. Y si no, que me aten y amordacen.

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  3. Rosario Ferrà dijo:

    Lo de la niña me emocionó, positivamente, pero al leer tus notas sobre la madre de Luis Salom no he podido evitar un nudo en la garganta, pues yo si creo que hay algo en algún lado, y que el gesto de esa madre es un gesto de amor infinito hasta más allá de lo meramente conocido por nosotros.

    Llamame ñoña,pero estas imagenes marcan.

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  4. Dejarse llevar por las emociones, de vez en cuando, nos humaniza, ¿no crees?

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