¿LAS ILUSIONES JUVENILES, EN FASE TERMINAL?

    La juventud de antaño, léase en mis tiempos, soñaba en un nuevo mundo por hacer a la medida de nuestros deseos. Una buena formación de ser posible pero, en paralelo, cuando reunidos, incluso en clase o al salir de la misma, metas colectivas: actividades y esfuerzos en pos de una utopía que creíamos poder vivir a no tardar. Quizá sea cierto que, como dijera Vázquez Montalbán, contra Franco vivíamos mejor o, por lo menos, con más incentivos y convencidos entonces que Il faut changer la vie e íbamos a conseguirlo. ¿Entusiasmo nacido de la ingenuidad? Tal vez, pero había enemigo bien perfilado; un contexto con uñas, dientes, persecuciones y porras que superar, de modo que obstáculos y represión eran a un tiempo estímulos, estaba claro quienes eran cómplices o adversarios y las estrategias, aunque frustradas en gran medida, procuraban una sensación de libertad anticipada.

Hoy contemplo a quienes nos siguieron y creo que, en su conjunto, ya no sueñan en paraísos; la economía, el capital, se han hecho con un escenario opuesto a sustanciales cambios, permea la imposibilidad de algo radicalmente distinto y lo que pueda venir depende de supraestructuras alejadas de nuestro alcance. Los mayores, asidos a un cambio del ayer al que creemos haber contribuido; en la placidez de considerar que hicimos lo que pudimos, aposentados en espera de un devenir que aceptamos cuando llegados a cierta edad  y ellos, nuestros hijos, sin objetivos que se alejen demasiado de un estar lo mejor posible: los Partidos cual corsés, y en la cotidianidad, según percibo, el individualismo del cada cual a lo suyo, esquivar a ser posible el precariado y el último que arree. Se ha transformado el entusiasmo por una quimera en planes por la supervivencia y, quizá, del individualismo a la monotonía  de un día a día sin horizontes de luz, así que, como sugiriera S. Stiano, si no podemos cambiar el mundo habrá que conformarse con cambiar el cubo de la basura.

En el pasado, una pared a escalar, sin que de ello deba deducirse que, como afirman muchos viejos, cualquier tiempo pasado fue mejor (era peor). Pero hoy, colchón sin grietas, aristas u otros asideros: en exclusiva para el acomodo de conseguir transitarlo hasta hacerse con un hueco sin torcerse el tobillo. Algunos dijeron de conquistar el cielo, desde indepes a Podemos y, sin embargo, pasen y vean… Para la esperanza, las nuevas generaciones precisarían de distinto marco: de una utopía que estimulase: definida, creíble y sin que sus defensores terminasen al poco en una casta más. ¿Estará por aparecer, tras la pandemia? ¡Ojalá que, quienes compartimos esto, lo veamos!

Acerca de Gustavo Catalán

Licenciado y Doctor en medicina. Especialista en oncología (cáncer de mama). Columnista de opinión durante 21 años, los domingos, en "Diario de Mallorca". Colaborador en la revista de Los Ángeles "Palabra abierta" y otros medios digitales. Escritor. Blog: "Contar es vivir (te)" en: gustavocatalan.wordpress.com
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11 respuestas a ¿LAS ILUSIONES JUVENILES, EN FASE TERMINAL?

  1. ANDRES CALVO PEREZ dijo:

    La globalizacion de ideas e ideales es lo que tiene…Pero ojo que el entorno mundial es convulso y puede hacer que el foco de las nuevas generaciones cambie…Cualquier tiempo futuro puede ser mejor..

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  2. Contra Franco era, tal vez, demasiado fácil tomar postura. Porque el franquismo, además de cruel y corrupto en sus acciones, era demasiado tosco en su discurso. Eso creó extraños compañeros de viaje en la oposición -impensables en otras circunstancias- y un discurso alternativo, tal vez, demasiado simple. Hoy, además de que ya no somos jóvenes -y también por eso sabemos que no todo es posible- vemos que las luchas por la libertad, la justicia y la equidad han tornado complejas, difíciles de articular y desarrollar, plagadas de contradicciones. Cierto. Y sin embargo, siguen y seguirán latiendo, porque son imprescindibles. Siquiera porque no se puede vivir sin esperanza.

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  3. Anónimo dijo:

    Gustavo, para muestra basta un botón. el comentario de un nieto::»para las chicas ,si no tienes auto ,no sos (eres ) nadir» ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ saludos Rosita

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  4. Guillermo dijo:

    Muy lindo contenido.

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  5. Cati Colom Llado dijo:

    A pesar de los problemas con la dictadura franquista ,éramos jovenes y todo estaba bien,sin haber conocido nada más.Viví una época muy bonita,a veces me remonto al pasado y la juventud era tan bella ,bailes de reunión,pandillas bien avenidas, sin hacer estragos no como ahora que hay que hacer botellón y más cosas….Peró quizás el futuro será mejor que ahora.La esperanza nunca perderla.

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  6. Confianza en el futuro y a seguir…

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  7. Pilar Bonilla dijo:

    Esa frase del «vivir la quimera de la sobrevivencia», me parece muy relevante en la actualidad para muchos de estas generaciones. Esa incertidumbre de un futuro incierto que, nosotros de donde venimos, teníamos una percepción del mundo más seguro, más controlable desde nuestras capacidades, (a pesar de las porras, carreras y calabozos), sin temores por el tema laboral principalmente.
    Cuando surge este asunto, comento lo complicado que es no caer en esas comparaciones, cuando las circunstancias son tan diferentes. Besosssss

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