MI NUEVO DESCUBRIMIENTO: ¡EL AUTOBÚS!

     Afirmaba Pessoa que para viajar basta con existir. Creo que llevaba razón, aunque el obligado tránsito hasta el propio fin, de no ser un vegetal, implica también desplazamientos más allá de uno mismo y, desde mis años de estudiante, nunca más en tranvía. Trenes sí, y algún que otro autobús en diversos países, pero nunca en mi ciudad de residencia hasta hace pocas semanas, cuando subí a uno de ellos y el disfrute que trajo aparejada la olvidada experiencia me ha movido a contarla y, por descontado, a repetirla.

Una delicia, ya les digo, esos ratos que me propongo menudear por el placer del trayecto sin volante entre manos y el destino como cuestión menor. En la parada, asiento en el que relajarse sin otra ocupación que la de esperar su llegada, no más allá de 15 o 20 minutos y, una vez en marcha, todo el tiempo para otear en derredor esos paisajes desapercibidos cuando se es a un tiempo viajero y conductor. Las señales de tráfico o los pasos peatonales ya no reclaman nuestra atención y, en su lugar, podremos dedicarnos también, más acá de la ventanilla, a observar actitudes y comportamientos de los desconocidos que puedan acompañarnos en asientos aledaños. Dentro, precisas indicaciones luminosas en tres idiomas sobre las siguientes paradas, los minutos para llegar a ellas, conexiones posibles en cada una y todo, al disponer de tarjeta ciudadana, por treinta céntimos con independencia de la distancia, lo que se acerca bastante al regalo si consideramos el precio actual de los combustibles, ¿no les parece?

Vete por el mundo y maravíllate, aconsejaba un clásico y eso es, precisamente, lo que procura el autobús durante su periplo o en el paseo subsiguiente, sin necesidad de buscar aparcamiento y con la seguridad del regreso en iguales condiciones. Tengo la convicción de que acabaré siendo adicto al mismo, siquiera en esta urbe, Palma de Mallorca, y sus alrededores. Pospuestas, hasta donde me sea posible, las gasolineras, y olvidada esa mirada fija más allá del motor o los controles de velocidad bajo pena de multa. Y si “viajar en autobús es vuelo gallináceo”, como escribiera Josep Pla, Pues ningún inconveniente en imitar al ave de corral. Y en el ínterin, ¡que me quiten lo bailao!

Acerca de Gustavo Catalán

Licenciado y Doctor en medicina. Especialista en oncología (cáncer de mama). Columnista de opinión durante 21 años, los domingos, en "Diario de Mallorca". Colaborador en la revista de Los Ángeles "Palabra abierta" y otros medios digitales. Escritor. Blog: "Contar es vivir (te)" en: gustavocatalan.wordpress.com
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7 respuestas a MI NUEVO DESCUBRIMIENTO: ¡EL AUTOBÚS!

  1. Rosario Ferrà dijo:

    Yo, como no poseedora de carnet de conducir, pues soy de las que usan el bus siempre y viviendo lejos de Palma, ca. una hora de trayecto, pues doy gracias a que los autobuses del TIB se han renovado justo finalizar la pandemia. Antes viajabas acompañado de mugre de años de uso y algún que otro insecto sin identificar que te picaba a través de la tapicería del asiento, ahora se identifican las paradas del trayecto, lo cual es muy de agradecer, aunque cambien los horarios para beneficiar a los turistas…. En fin este texto era mucho más largo, pero creo finalmente lo único que puedo decir es que hay que utilizar más el bus y aligerar las carreteras y la ciudad.

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  2. En mi opinión tienes toda la razón. Yo pienso convertirme en adicto… Un abrazo

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  3. Pilar Bonilla dijo:

    Lo has contado tan ideal, yo que los veía llenos, colas para pillarlos, y con la sensación de ser más rápido ir caminando que coger el bus, que no aseguro que me ponga en ello, pero con tu principio de adicción me haces dudar. La realidad es que por la ciudad ni con coche, salvo contadas ocasiones…Mmmmmm

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  4. Evitando las horas punta, un placer…

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  5. Cati Colom Llado dijo:

    Estoy pensando igual.Desde que han renovado los buses del tib,es una maravilla,tengo carnet desde los 18,peró pánico me dá entrar por Palma,y si no voy acompañada o que me lleve alguien ,cojo el bus,y mirando el paisaje y no tener que estar pendiente del volante es ideal.Y ahora con la tarjeta super bien!!!Todos tendríamos que emplear más el bus,y así menos contaminación.

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  6. Ana Rodríguez Fischer dijo:

    Pla lo calificaba así para bien, creo…
    Luego Cela se apropió de la etiqueta…
    Conste que a mí me encantan los viajes en coches de línea, como se llamaba a los autobuses…

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